Espero que lo disfruten, si tienen alguna duda, no olviden dejarla en los comentarios y con gusto procederé a resolverla.


Como logramos atravesar el primer reto: por medio de la Motivación.
Tal como lo hemos comentado antes, la Motivación permite mantener la atención en el estimulo cuando este ya no es novedoso. Pero, ¿cómo motivamos a nuestros niños? Existen diferentes tips o estrategias que pueden ayudarnos a mantener la atención del niño en el aula de clases o en las actividades educativas en casa. A propósito del inicio escolar, la primera semana escolar puede ser muy emocionante para los niños, pero luego se pierde esa emoción y es ahí cuando necesitamos de la motivación para mantenerlos enganchados y lograr seguir los pasos necesarios que llevarían a activar el baño de dopamina que asocia el aprendizaje con placer.
Pero entonces, ¿Qué podemos hacer para motivarlos y ganarle la batalla al aburrimiento? Hoy te presento 5 tips que pueden guiarte o darte ideas en la labor:
Sean sus dibujos animados favoritos, el estilo de música que le gusta escuchar, el deporte o el equipo de fútbol favorito, sus colores preferidos o aquello que le apasione ver, Úsalas para captar su motivación. En ocasiones tachamos de absurdas o ineficientes aquellas cosas que pueden gustarle a los niños o a los jóvenes, pero recuerda que su etapa vital es diferente y tienen derecho a ir formando sus gustos y preferencias. ¡Sácales provecho!

Todos los seres humanos hacemos diferentes actividades por que de cierta forma recibimos un premio que nos hace felices. Cuando trabajamos obtenemos un premio cada mes (el sueldo), Cuando vamos a la peluquería obtenemos el placer o el premio al vernos al espejo y admirar los resultados o recibir los elogios de otras personas, subiendo nuestra autoestima. Es ese éxito, ese premio o ese logro, lo que nos motiva a esforzarnos. Los niños son iguales, debemos lograr que el esfuerzo que realizan tenga como finalidad obtener un objeto de deseo. Puede ser algo que quieran comprarse, puede ser un sábado de cine en familia, acompañarlos en alguna actividad que tengan en mente o brindarle el reconocimiento verbal a su trabajo. La idea es apelar por un estímulo que los llene de felicidad. Un sistema de puntos motiva a los más peques.

En la mayoría de las clases o ponencias que he tenido la oportunidad de dar, he intentado exponer el concepto de gamificación en el aula y en casa, ya que es una herramienta que permite al guía del niño motivarlo a desarrollar una tarea, potenciar un aprendizaje o consolidar conceptos por medio del juego. Existen muchas paginas que pueden servirte para diferentes actividades individuales o grupales, en casa o en el aula y casi ni necesitas venderles la idea, ya de entrada captan su atención.

Recuerda que entre más áreas sensoriales activemos durante el aprendizaje, mayor será la motivación del niño en la tarea y mayor será la adquisición del conocimiento que le estas presentando, no solo hay que quedarse con los ejercicios de papel y lápiz, necesitan más color, música y acción.

En entradas anteriores he hablado de la importancia de activar positivamente las neuronas espejo en el aprendizaje, si aún no lo has leído, te invito para que investigues en los artículos anteriores. Recuerda que la actitud que tengas frente a la clase, frente a los alumnos o a tus hijos, la forma de hablarles (gestos, inflexión y tono de la voz) la calidad de tus palabras y hasta el ambiente del lugar, influyen en la motivación, la atención y la disposición que el niño tiene con la actividad que se esta desarrollando, Recuerda, siempre en positivo.

Espero que te hayan gustado estos tips y que puedas usarlos tanto en el aula de clases como en casa con tus hijos. En nuestra segunda parte del texto propondremos como lograr atravesar el segundo filtrado del sistema amigdalino. No te pierdas la continuación (parte 2) y Hablemos de Neuroeducación.
]]>La motivación permite focalizar la atención en un solo estímulo, por encima de una gran cantidad de estímulos que llegan del medio. Es una gran aliada de la memoria y del aprendizaje, ya que mantiene abierta la puerta atencional fundamental para la adquisición y consolidación del conocimiento.
“La emoción abre la puerta de la atención. La motivación se encarga de mantener esa puerta abierta, evitando que se cierre con el tiempo durante el proceso de consolidación del aprendizaje”
A nivel cerebral, la motivación goza de un circuito propio, el circuito motivacional que genera durante su proceso una sustancia llamada Dopamina. La dopamina es un neurotransmisor con múltiples funciones a nivel cerebral. Tiene funciones en la cognición, en el comportamiento, en el sueño, en la actividad motora, en la producción de la leche materna, en el humor, en el aprendizaje, en la recompensa, en la motivación y en nuestra amiga esquiva la atención. Como puedes ver, la dopamina vive muy ocupada trabajando para que tu organismo funcione bien.
Ahora mismo lo que más compete es saber que la dopamina interviene de forma eficaz en el proceso de mantener el foco atencional sostenido en el tiempo, para fijar o consolidar los aprendizajes en la memoria a largo plazo.
“La dopamina es llamada el neurotransmisor del placer y la felicidad”
Diariamente, recibimos cientos de estímulos que no pueden ser respondidos por nuestro sistema atencional, por tanto, existe un sistema de filtrado de información que se encarga de hacer el trabajo, como un colador y escoge solo aquellos estímulos inmediatos que son realmente importantes para nuestra supervivencia. Este sistema del que hablamos es el Sistema Activador Reticular Ascendente (SARA). EL SARA esta encargado de filtrar cerca del 95% de los estímulos que recibimos y que considera sin importancia para nuestra supervivencia.
Luego de que el SARA ha hecho su grandioso trabajo, el estimulo sensorial o los estímulos sensoriales que han sido escogidos, viajan a través de las vías dopaminérgicas en el área tegmental ventral y el sistema amigdalino (sistema límbico: núcleo emocional del cerebro). Aquí el estimulo sufre de nuevo una evaluación exhaustiva por parte de la amígdala, quien se encarga de verificar si el estimulo es peligroso o favorecedor para la supervivencia del sujeto.
Cuando el estímulo es peligroso y/o posible fuente de dolor es inmediatamente rechazado y almacenado en nuestra memoria a largo plazo con el objetivo de no volver a tener conductas que nos lleven a un estimulo similar o activa las conductas de huida y protección.
Cuando por el contrario el estimulo es evaluado como favorecedor de la supervivencia o fuente de placer, la información del estímulo seguirá viajando hasta llegar a la principal fuente de dopamina el Núcleo Accumbens.
Al llegar al Núcleo Accumbens, el estimulo es bañado de dopamina antes de seguir su camino hacia los lóbulos frontales, donde posteriormente será evaluada toda la información de una forma racional. Este baño de dopamina genera que otros neurotransmisores como la Noradrenalina y la Adrenalina se unan al viaje e impregnen a su paso todo el cerebro, generando una activación motora que facilite la recompensa.
“Sabias que el baño de dopamina ayuda a que la información sea evaluada en el frontal-racional de una forma positiva. Generando una percepción más positiva que negativa del propio estimulo”
Después de que el estimulo ha sido evaluado de forma racional se obtendrá la recompensa por haber obtenido una meta, haber aprendido algo nuevo o haber suplido una necesidad, esta recompensa va activar un nuevo neurotransmisor llamado Serotonina. la serotonina nos permite obtener estados de calma, relajación, autocontrol, paciencia, tranquilidad mental y serenidad. Estados favorecedores de la razón sobre la emoción, lo que finaliza el proceso del circuito motivacional.
Este circuito que acabamos de describir permite al ser humano mantener la atención sostenida en el tiempo durante la consolidación de la información y el aprendizaje. Por tanto, es de suma importancia comprender que la motivación así como la emoción son primordiales en el aprendizaje eficaz del menor.

Es todo un primer reto lograr que la información que brindamos a los niños en forma de estímulos logre pasar el filtrado del SARA. No obstante, si atraviesa este filtro podrá ser evaluado posteriormente por la amígdala, en donde nos surge un segundo reto, como lograr que ese estimulo sea evaluado de forma positiva o favorecedora para la supervivencia y que por consiguiente pueda darse el gran baño dopaminérgico y continuar su camino hacia la recompensa.
Aunque se presentan muchos retos, vamos a buena marcha, conocer lo que realmente ocurre en el cerebro de nuestros niños nos permite idear estrategias educativas mas tangibles y eficaces.
No te pierdas nuestra próxima entrada, en la que hablaremos de como lograr estos dos retos mencionados en los párrafos anteriores.
Caminemos, leamos, creemos y Hablemos de Neuroeducación. Si te gusto el articulo no dudes en dejar tu comentario.
]]>En entradas anteriores hemos hablado sobre el concepto del aprendizaje, ahora que lo tenemos claro, podemos adentrarnos en aquellos procesos que permiten que exista un aprendizaje optimo, los dispositivos básicos del aprendizaje.
Los dispositivos básicos del aprendizaje son la emoción y motivación, la atención y la memoria. Estos tres procesos cerebrales median en el gran acto de adquirir un nuevo conocimiento. Son por tanto fundamentales a la hora de crear estrategias para potenciar ese cerebro en plena disposición de aprendizaje.
Durante esta entrada nos centraremos en entender como la emoción y la motivación le permiten al ser humano abrir una puerta directa y eficaz hacia la atención.

Las emociones marcan una pauta fundamental en la relación del hombre con el entorno, estas permiten impregnar de sentido cada aprendizaje, cada interacción y en general todo lo que hacemos en nuestra vida, la emoción y el aprendizaje por tanto van ligadas, no se pueden separar y esto es una premisa básica a la hora de usar estrategias para la educación.
La escuela tiene un papel determinante en las emociones. Es en ella donde se estructuran aquellas emociones negativas o positivas que van ligadas al aprendizaje. Por esto necesario que el ambiente escolar implique emocionalmente a los alumnos, permitiéndoles no solo un desarrollo del proceso madurativo emocional sino también gestionando un aprendizaje ligado a emociones positivas que apremien a la memoria a largo plazo. Un aprendizaje ligado a una emoción positiva tiene mayor oportunidad de obtener un almacenamiento eficaz en dicha memoria.
Los docentes deben propiciar contextos que le permitan al niño vivir emociones positivas ligadas al currículum escolar y que de esta forma se regulen aquellos neurotransmisores que afectan el sistema respiratorio, la temperatura y el ritmo cardiaco entre otros. Los cuales construyen en el alumno una referencia emocional y mental hacia el aprendizaje (Ortiz, 2009). Tengamos en cuenta que durante las diferentes etapas del aprendizaje: adquisición, almacenamiento y recuperación, las emociones van a promover la eficacia de dicha aprehensión de conocimiento y a su vez la escuela, el entorno y las emociones resultantes de este van a determinar dicho aprendizaje. La persona que estudia cuando está atenta, motivada y emocionalmente implicada, retiene mejor la información (Spitzer, 2005)

Hay que tener en cuenta que la tristeza, la ira y la ansiedad son emociones que tienen repercusiones negativas en el aprendizaje ya q actúan directamente sobre el disfrute del trabajo y el desarrollo de las actividades (Carminatti y Waipan, 2012). En la siguiente figura se ven las áreas cerebrales implicadas en la conducta emocional.

En términos neuroanatómicos se ha estudiado al sistema límbico como foco en la explicación de la teoría emocional. A la amígdala se le atribuye una función específica en el procesamiento emocional, no como foco central emocional, sino como componente de un sistema de múltiples estructuras interconectadas, referenciando a un computador emocional. La amígdala promueve las conexiones estímulo-refuerzo y la corteza orbitofrontal realizaría la desconexión de dichas asociaciones cuando fuese necesario debido a los cambios ambientales (Ortiz, 2009).
El sistema límbico se encarga de conectar la información interna con la información que llega del medio externo por medio de las sensaciones, de esta forma controla la propia expresión de la emoción (Sotomayor, 2017). El sistema límbico también ejerce control sobre los procesos de adaptación de la conducta emocional y la motivación a los cambios del contexto o del medio. Aquellas emociones que son positivas están mediadas por el hemisferio izquierdo y las emociones de carácter negativo están mediadas por el hemisferio derecho.
El estudio de las emociones y el cerebro refleja que la red neuronal en la que está inmersa la emoción tiene conexión entre el tálamo y la amígdala, que permiten la entrada de información y que, a su vez, pueda desarrollarse a nivel cortical. Por tanto, procesos como analizar información y tomar decisiones tendrían un valor emocional determinante positivo o negativo en el aprendizaje de dicha información. También son susceptibles de activar neurotransmisores que controlen la respiración, la temperatura y el ritmo cardíaco, estados corpóreos que son importantes a la hora de la adquisición de aprendizaje. Es de vital importancia que los docentes estén atentos a los estados anímicos de los alumnos, vigilar la motivación por las tareas y elaborar contenidos que promuevan ambientes emotivos y emocionantes.
La amígdala en interconexión con estructuras cerebrales corticales como el prefrontal y subcorticales cómo el hipotálamo, el hipocampo, el tálamo y el núcleo septal procesan diferentes emociones que son producto de las relaciones interpersonales como la culpa, el amor, la indignación y demás. La amígdala procesa y codifica los estímulos emocionales y los relaciona con el contexto (Tirapu et al., 2012).

La atención responde a los estados emocionales del menor, para que un tema de aprendizaje pueda ser aprovechado al máximo por el niño, es necesario crear un puente directo a la atención por medio del enganche emocional y emotivo de la estrategia educativa. La forma en que le presentes al niño el tema a trabajar, va a mediar positiva o negativamente en ese puente. Un menor con dificultades emocionales tendrá en concordancia dificultades escolares y dificultades en la aprehensión del conocimiento impartido, se mostrará como un niño distraído, con ausencias y desmotivado frente a las tareas que se le presenten.
La motivación es un estado de alerta, alegría, sobresalto y energía que permite al sujeto desempeñar una tarea, es por tanto el motor de la conducta humana. Dicho esto, la motivación en el campo escolar se muestra como un gran aliado para la adquisición del conocimiento, ya que fomenta la conducta positiva hacia el éxito de un objetivo concreto, de una tarea, activándola, dirigiéndola y manteniéndola en pro del desarrollo y sobre las diferentes variables externas.
Eres docente, padre de familia o tienes nexo con la educación de algún menor? cuéntame como lo motivas para potenciar su aprendizaje. Tienes alguna duda? escríbeme y Hablemos de Neuroeducación.
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